9 comportamientos silenciosos que muestran por qué las personas amables suelen tener pocos amigos

Cuando la mayoría de nosotros imaginamos a una persona amable, nos imaginamos a alguien rodeado de amigos, siempre incluido y querido por todos. Pero en realidad, algunas de las personas más amables son las más solitarias. Pueden ser profundamente compasivas, generosas con su tiempo y sabias para su edad, pero a menudo viven con solo unos pocos amigos cercanos.

Parece una contradicción. ¿Por qué alguien que irradia amabilidad y comprensión no sería el centro de atención en ningún círculo social? Lo cierto es que las mismas cualidades que hacen a estas personas extraordinarias son también las que las distinguen del resto.

Las personas amables suelen poseer una profundidad que contrasta con el ritmo acelerado y superficial de la vida social moderna. Prefieren las conversaciones significativas a la charla informal, y la paz al drama. No buscan atención y conservan cuidadosamente su energía.

Si alguna vez te has preguntado por qué las personas más cálidas y generosas que conoces parecen mantener un círculo pequeño, los siguientes nueve comportamientos lo explican. Estos patrones no son debilidades. De hecho, reflejan una fortaleza discreta y una autoconciencia de la que muchos podríamos aprender.

continúa en la página siguiente