Cáncer de páncreas: los dos primeros síntomas que podrían haber salvado a mi mamá

¡Una joven de 15 años sufrió un accidente mientras montaba a caballo!

Las familias y seres queridos deben observar cualquier cambio físico o de comportamiento. La fatiga inusual y la pérdida de peso repentina nunca deben ignorarse. No hay necesidad de entrar en pánico, pero es importante consultar a un profesional de inmediato. Un análisis de sangre o una tomografía pueden detectar el problema antes de que se vuelva irreversible.

Otras señales a tener en cuenta y prevención

Además de la fatiga y la pérdida de peso, otros síntomas pueden acompañar al cáncer de páncreas. La ictericia, por ejemplo, causa una coloración amarillenta de la piel y los ojos. Se debe a una obstrucción de las vías biliares por el tumor. El dolor abdominal o de espalda, a menudo sordo, también es una señal de alerta. Aparece cuando el tumor presiona órganos cercanos.

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La digestión a veces puede dificultarse. Los pacientes pueden experimentar náuseas, distensión abdominal o cambios en la consistencia de las heces. Estos signos son sutiles, pero al combinarse, deben ser motivo de preocupación. La presencia de varios síntomas, incluso leves, justifica una consulta médica.

El estilo de vida influye en el riesgo de desarrollar cáncer de páncreas. El tabaquismo, una dieta rica en grasas y la falta de actividad física aumentan la probabilidad. Las pruebas de detección periódicas siguen siendo limitadas, pero conocer los factores de riesgo ayuda a la prevención. Las personas con alto riesgo, como aquellas con antecedentes familiares de cáncer de páncreas, deben consultar con su médico sobre pruebas más específicas.

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