Los tomates son ricos en licopeno, una sustancia antiangiogénica que se descompone en la grasa y se absorbe a través del tracto digestivo. En un estudio, se descubrió que el licopeno interfiere con la capacidad de las células cancerosas para establecer las conexiones necesarias para unirse a un flujo sanguíneo saludable. Otra investigación realizada en Harvard descubrió que los participantes que consumían salsa de tomate o tomate cocido más de cuatro veces al mes tenían un riesgo 50 % menor de cáncer de próstata.
Arándanos
Esta sabrosa fruta contiene compuestos fenólicos, por lo que posee una gran capacidad antioxidante. Diversos estudios también han demostrado la capacidad de los ingredientes activos de los arándanos para combatir el cáncer. Son excelentes para reducir el estrés oxidativo y prevenir la angiogénesis.
Ezoic
fresas
Están repletas de increíbles beneficios. Se ha demostrado que las fresas previenen ataques cardíacos en mujeres. En China, 36 participantes con alto riesgo de desarrollar cáncer de esófago consumieron fresas durante seis meses y los investigadores descubrieron que consumir fresas previno la formación de tumores en las lesiones esofágicas.
Frambuesas
Las frambuesas, es decir las negras, son abundantes en antocianinas y, como se señala en La verdad sobre el cáncer, este compuesto puede combatir enfermedades provocadas por el estrés oxidativo y los radicales libres como el cáncer, la inflamación crónica y las enfermedades cardíacas.
7. Café negro
El café negro sin azúcar es rico en propiedades anticancerígenas y también tiene una fuerte capacidad antioxidante que puede impedir el impacto negativo de los radicales libres en los tejidos corporales.
