¿Qué ocurre cuando el diagnóstico se retrasa?
El tumor puede invadir los huesos, la vejiga y los ganglios linfáticos.
Las cirugías se vuelven más complejas y riesgosas.
Se requieren tratamientos como la terapia hormonal o la quimioterapia.
Las tasas de supervivencia disminuyen drásticamente en pocos años.
¿Quiénes tienen mayor riesgo?
Factores que requieren un seguimiento más estrecho:Edad: Después de los 50 años, el riesgo aumenta rápidamente.
Antecedentes familiares: Un padre o hermano con diagnóstico temprano aumenta la probabilidad.
Etnia: Los hombres de raza negra tienen tasas más altas de incidencia y mortalidad.
Estilo de vida: Una dieta rica en grasas animales, un estilo de vida sedentario y el tabaquismo contribuyen al riesgo.
Si cumple alguno de estos criterios, consulte con un urólogo a partir de los 45 años.
Hábitos que ayudan a prevenir enfermedades:
Adoptar pequeños cambios hace la diferencia a largo plazo:
Hable con su médico y acuerden la frecuencia de las pruebas de PSA y los tactos rectales.
Manténgase activo: caminar o andar en bicicleta 30 minutos al día mejora la circulación y el equilibrio hormonal. Lleve
una dieta variada y saludable: verduras, frutas, cereales integrales y pescado azul reducen la inflamación.
Modere el consumo de alcohol y carne roja: menos grasas saturadas significa menos estimulación tumoral.
Preste atención a los síntomas: la micción frecuente, el chorro débil o el dolor requieren evaluación médica.
Preguntas frecuentes: ¿
A partir de qué edad se recomienda la prueba de PSA?
Generalmente a los 50 años, o a los 45 si hay antecedentes familiares o si es de ascendencia africana.
⏩continúa en la página siguiente⏩
