2. Reconecta con tus límites
Preguntar:
¿Qué necesito antes de volver a tener intimidad física?
Ejemplos:
Comunicación clara sobre el estado de la relación
Interés mutuo, no sólo disponibilidad
Seguimiento que coincide con las palabras
🔐 Los límites no son muros: son puertas que controlas.
3. Habla con alguien de confianza
Terapeuta, amigo cercano, mentor: cualquiera que escuche sin juzgar.
💬 A veces decirlo en voz alta rompe su poder sobre ti.
4. Date gracia a ti mismo
No fallaste. Aprendiste.
Cada experiencia, alegre o dolorosa, te enseña más sobre lo que realmente deseas.❤️ La intimidad saludable debe incluir:
Elemento
Por qué es importante
✅ Respeto mutuo
Ambas personas se sienten valoradas antes, durante y después.
✅ Seguridad emocional
Sin miedo a la burla, a la exposición o al retiro.
✅ Comunicación abierta
Hablar sobre expectativas, ETS, anticoncepción y sentimientos.
✅ Reciprocidad
El esfuerzo, el cuidado y la atención van en ambas direcciones.
📌 El sexo no tiene por qué significar amor, pero siempre debe significar respeto .
Reflexiones finales
No necesitas cerrar tu corazón para protegerlo.
Pero sí mereces relaciones en las que te sientas visto, no sólo tocado.
Así que la próxima vez que estés considerando la intimidad… haz una pausa.
No preguntes sólo:
¿Quiero esto?
Pero también:
¿Me seguiré sintiendo yo mismo después?
Porque la verdadera conexión no se trata de perderte en otra persona. Se trata de encontrar partes de ti que se sienten más vivas, juntas.
¿Y esa cercanía? No deja cicatrices. Deja paz.
