Aproximadamente una semana después, los huevos eclosionan y emergen las larvas, que casi inmediatamente comienzan a construir su característico estuche. A partir de ese momento, su principal objetivo será alimentarse y crecer hasta completar su desarrollo.Su dieta se compone de materiales que contienen queratina, una proteína presente en productos animales. Por lo tanto, pueden alimentarse de lana, plumas, pelaje, restos de insectos, papel e incluso partículas orgánicas presentes en el polvo doméstico. Su consumo es bastante bajo, por lo que rara vez causan daño.
A diferencia de otras polillas asociadas con la ropa o los alimentos, la polilla de la caja no se considera una plaga. Su presencia no implica una infestación peligrosa ni representa un riesgo para la salud humana. Generalmente aparece en ambientes donde se acumula polvo, fibras y residuos orgánicos, algo común en cualquier hogar.
Por esta razón, controlarlo no requiere el uso de productos químicos ni medidas drásticas. Una limpieza exhaustiva y constante suele ser suficiente para reducir su presencia.
