Tu cuerpo te está diciendo algo: 8 señales reveladoras de una deficiencia nutricional

Encías sangrantes: la vitamina C es la primera línea de defensa

El sangrado de las encías puede indicar una deficiencia

¿Te sangran las encías con solo cepillarte los dientes? Esto no significa necesariamente una mala higiene bucal. Una deficiencia de vitamina C puede debilitar el tejido conectivo y retrasar la cicatrización. Sin una ingesta suficiente, incluso las infecciones más leves pueden persistir. Un vaso de zumo de cítricos casero por la mañana o una generosa ración de verduras crudas pueden ser una solución sencilla y natural.

Dificultad para ver con poca luz: la vitamina A es la culpable

¿Se le nubla la vista al disminuir la luz? Este problema podría indicar una deficiencia de vitamina A, que puede derivar en sequedad ocular grave (xeroftalmia). Para conservar la agudeza visual, consuma alimentos de color naranja (zanahorias, boniatos), lácteos enteros o huevos orgánicos.

Caspa persistente y piel escamosa: el papel poco conocido del zinc y las vitaminas B

¿Picazón constante en el cuero cabelludo acompañada de descamación antiestética? Más allá de las causas dermatológicas habituales, este problema puede indicar deficiencias de zinc, niacina (B3), riboflavina (B2) o piridoxina (B6). Estos micronutrientes regulan la producción de sebo y mantienen el equilibrio de la piel. Se encuentran en abundancia en quesos duros, legumbres secas, mariscos y, por supuesto, huevos.

Pérdida anormal de coágulos: una alarma nutricional

La caída del cabello está relacionada con deficiencias

Observar una disminución preocupante de la densidad capilar día tras día puede ser angustiante. Antes de culpar a la genética o al exceso de trabajo, analiza tu alimentación. El hierro, el zinc, los ácidos grasos omega-3 y ciertas vitaminas del complejo B son esenciales para el crecimiento del cabello. Una dieta variada, que incluya pescado azul como el salmón, verduras de hoja verde, frutos secos y semillas, a menudo puede detener esta caída excesiva del cabello.

Pequeñas asperezas de la piel: vitaminas A y C al rescate

Estas pequeñas protuberancias persistentes en la piel, similares a piel de gallina permanente, podrían ser un signo de queratosis pilaris. Esta afección se asocia frecuentemente con deficiencias de vitaminas A y C. Incluir regularmente alimentos como batatas, cítricos o vísceras suele ayudar a aliviar estos síntomas.

Síndrome de piernas inquietas: el hierro como solución

¿Esa necesidad incontrolable de mover las piernas al dormir te está arruinando las noches? El síndrome de piernas inquietas suele deberse a una deficiencia de hierro. Una dieta rica en hierro, combinada con fuentes de vitamina C para optimizar su absorción, suele proporcionar alivio. Piensa en verduras de hoja verde oscuro, legumbres e incluso en usar utensilios de cocina de hierro fundido: un consejo tradicional y sensato.

Tu cuerpo es un sistema de alerta sofisticado: señala sus necesidades nutricionales por diversos medios, a veces sutiles, a veces más evidentes. Antes de apresurarte a comprar suplementos caros, reequilibra tu dieta. Unas comidas variadas, coloridas y nutricionalmente completas son la mejor estrategia para prevenir deficiencias y recuperar la vitalidad diaria.