El hierro, una mina de oro en la investigación del cáncer

EDITORIAL – El 70% de las muertes por cáncer se relacionan con la presencia de metástasis. Para tratarlas mejor, el Instituto Curie ha decidido abordar su “apetencia de hierro”.

Por Sylvie Riou-Millot.
Todos conocemos el sueño de los alquimistas de convertir el plomo en oro. Un Santo Grial casi alcanzado gracias a un trabajo reciente realizado por la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) en el LHC (Gran Colisionador de Hadrones), el acelerador de partículas más potente del mundo. Pero el sueño de los investigadores franceses dedicados a la investigación del cáncer se centra en otros metales. Tomemos como ejemplo el hierro y el cobre, objeto de un estudio pionero realizado en el Instituto Curie (París) por el químico Raphaël Rodríguez. Publicado a mediados de mayo en la revista Nature, este estudio podría marcar la diferencia en la lucha contra esta enfermedad, responsable de 10 millones de muertes anuales en todo el mundo.

Para comprender plenamente los problemas en juego, es importante saber que en el 70 % de las muertes por cáncer, la causa está relacionada con la presencia de metástasis. Esto se refiere a células cancerosas originadas en el tumor primario (mama, pulmón, colon, próstata, páncreas, etc.) que, a través del torrente sanguíneo, abandonan su ubicación inicial para propagarse a otras partes del cuerpo (huesos, hígado, cerebro, pulmones, etc.).

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